Desde la autogestión y la experimentación, el
dúo magallánico AVENAVE ha construido una propuesta musical que escapa
de las estructuras tradicionales, apostando por un sonido instrumental
que mezcla rock electrónico, paisajes sonoros y una fuerte conexión con
el territorio austral.
El proyecto, integrado por Javiera Alarcón y
René Gómez nace de manera espontánea a partir de sesiones de
improvisación en el año 2021. “Al principio nos juntamos a improvisar
solamente… empezamos a ver que estaban buenas las ideas y las empezamos a
grabar”, recuerda Gómez. Esos primeros registros, realizados de forma
casera, dieron origen a sus primeras maquetas y posteriormente al
nacimiento formal del dúo.
El nombre de la banda (AVENAVE) surge como un juego de
palabras ligado a la idea de lo cíclico y lo sonoro. Inspirado en
conceptos como los palíndromos y la noción de “nave”, el proyecto adopta
también una estética vinculada a lo tecnológico y lo espacial,
reflejada tanto en su música como en su puesta en escena, donde
sintetizadores, efectos y equipos construyen una especie de “máquina
sonora”.
Influencias musicales
Aunque definen su propuesta como rock electrónico, su
sonido transita por múltiples influencias: desde el rock progresivo de
bandas como PINK FLOYD y KING CRIMSON, hasta la psicodelia turca y
referentes nacionales como LOS JAIVAS. A esto se suman elementos del
ambient y grabaciones de campo, que integran sonidos naturales en sus
composiciones.
Su música, completamente instrumental, busca construir
atmósferas más que canciones tradicionales. “Hay temas que son paisajes
sonoros… incluso con grabaciones inspiridades por la naturaleza”,
explica René. En ese sentido, cada pieza funciona como un viaje, donde
la ausencia de voz permite una interpretación libre por parte del
oyente.
Magallanes como paisaje sonoro
El territorio cumple un rol clave en la identidad de AVENAVE. Su primer EP, Río Seco (2022), toma inspiración directa de este
sector al norte de Punta Arenas, donde comenzaron a desarrollar el
proyecto. “Tratamos de replicar un poco cómo es el entorno”, señalan,
destacando la influencia del viento, los espacios abiertos y la
sensación de aislamiento propia del sur.
Más que una decisión planificada, esta conexión con el
paisaje surge de manera orgánica. La música se construye desde la
improvisación y luego se moldea en un proceso más estructurado, donde
rescatan fragmentos y los transforman en composiciones.
Autogestión y trabajo colaborativo
Como gran parte de la escena regional, AVENAVE se sostiene
desde la autogestión. Producción musical, difusión, gestión de fechas y
distribución son asumidas por el propio dúo, apoyados en su sello Halim
Music, donde además comparten trabajos de otros proyectos locales.
Su catálogo está disponible en plataformas digitales como
Spotify, YouTube y Apple Music, aunque destacan Bandcamp como su
principal espacio, donde distribuyen su música y merchandising.
El trabajo colaborativo también es parte fundamental de su
desarrollo. En sus producciones han participado músicos de la escena
local, además de familiares, reforzando una lógica comunitaria. “Se da
un ambiente bien colaborativo… nos invitamos a tocar y así se van
generando redes”, comentan.
Desde su experiencia, la escena musical
—especialmente en el circuito underground— se mantiene activa, aunque
con dificultades para visibilizar propuestas independientes. La
sobreoferta de espectáculos y el consumo digital han impactado en la
convocatoria a eventos en vivo, generando desafíos constantes para las
bandas.
Presentaciones fuera de Magallanes
Pese a ello, la banda magallánica ha logrado
presentarse en distintas ciudades como Coyhaique, Concepción, Santiago,
Puerto Natales e incluso en Argentina, consolidando un recorrido que
buscan seguir expandiendo.
Actualmente, el dúo se encuentra
presentando su último álbum homónimo y preparando nuevo material que
integrará componentes audiovisuales. Entre sus objetivos está realizar
nuevas giras y seguir explorando su propuesta sonora.
Música para la introspección
Más que entregar un mensaje explícito, AVEAVE propone una experiencia. Su música apunta tanto a la
introspección como al movimiento, generando distintas sensaciones en el
público. “Hay gente que se va hacia adentro y otra que baila… es parte
de un viaje”, explican.
Si tuvieran que definirse en una frase,
no dudan: “Un viaje sonoro ecléctico al interior de uno mismo”. Una
propuesta que, desde el extremo sur, invita a desconectarse del ruido
cotidiano y sumergirse en una exploración sensorial propia.